miércoles, 5 de agosto de 2026

Una historia de digimon = DIGIMON SWAP

 me tarde 5 dias pues esta historia de nikolai se supone debia publicarse el dia de digimon el 1 de agosto pero lastimosamente no pude por motivos  XD aun asi aqui les dejo esta historia de digimon que espero disfruten 

La oscuridad empezó a desvanecerse lentamente. Mientras Sora Takenouchi sentía un gran dolor en la cabeza, la pelirroja intentó recordar qué había pasado. Cuando de repente, escuchó pasos metálicos acercándose. Sora giró la cabeza y a quien vio fue a Nanomon.



Nanomon: Me asustaste por un momento, pensé que ya no despertarías.

​En ese momento, Sora recordó cómo había llegado a esta situación. Ella y sus amigos entraron a la pirámide de Etemon porque un Digimon desconocido les pidió ayuda y, a cambio de ella, les revelaría la ubicación del emblema de Sora. Cuando llegaron hasta el Digimon misterioso, este se reveló como Nanomon. Los niños procedieron a liberarlo de un campo de fuerza que lo mantenía encerrado; al ser libre, el Digimon máquina procedió a atacarlos. Nanomon noqueó a Birdramon y la hizo regresar a su forma de Piyomon. Justo cuando estaban a punto de pelear contra el Digimon máquina, Etemon hizo acto de presencia, lo que distrajo al grupo y le permitió a Nanomon secuestrar a Sora y a Piyomon.

​Sora: ¡Ya lo recuerdo todo! ¡Tú fuiste quien me secuestró a mí y a Piyomon! ¡Dime dónde está Piyomon!.

​Nanomon le señaló a Sora una de las paredes de su base. Cuando Sora miró hacia la pared, lo que vio la horrorizó: era Piyomon, quien estaba inconsciente y atrapada con dos grilletes en sus alas.



Al ver a Piyomon en esa condición tan deplorable, Sora intentó levantarse, solo para darse cuenta de que ella también estaba atrapada: tenía grilletes en los brazos y piernas.

​Sora: ¡Piyomon! Tenemos que volver con el resto, ellos deben estar muy preocupados por nosotras. Por favor, ¡despierta!.

​Mientras Sora intentaba despertar a Piyomon, Nanomon se encontraba programando su computadora gigante.

​Nanomon: Es inútil, no te escuchará. La sedé hace unos minutos. Además, si sigues gritando terminarás dañando tus cuerdas vocales, y no me gustaría que mi nueva laringe esté dañada.

​Al escuchar esas palabras, el corazón de Sora empezó a latir con fuerza y el miedo se apoderó de todo su cuerpo.

​Sora: ¡¿Tu nueva laringe?! ¡¿Qué planeas hacerme?!.

Nanomon: Deja de gritar, niña, lastimarás tu laringe. Bueno, hace algunos años fui derrotado por Etemon. El daño que recibí en ese combate fue tan grande que perdí muchas de mis memorias. Durante años planeé cómo derrotarlo, pero ese maldito simio era muy poderoso. Por suerte llegaron ustedes, los Niños Elegidos. Hace un tiempo yo encontré tu Emblema y, por suerte para mí, tú ya tenías los dos últimos objetos que necesito para ejecutar mi plan: un Digivice y una Etiqueta. Mi plan original era crear un duplicado tuyo para que este utilizara los tres objetos en conjunto y así evolucionar a Piyomon a su etapa Perfecta y, por fin, deshacerme de ese maldito simio. Pero me di cuenta de que el duplicado, al tener tu personalidad y recuerdos, podría rebelarse. Así que opté por otro plan. Dentro de unos minutos transferiré mi conciencia a tu cuerpo y podré usar los poderes del Emblema y el Digivice gracias a que tendré acceso a tus memorias. No te preocupes, tu conciencia será eliminada de una manera rápida e indolora.

Sora no podía creer lo que acababa de escuchar. La pelirroja intentó liberarse de los grilletes, pero estos eran demasiado fuertes. Sora, ya totalmente desesperada, empezó a gritar con todas sus fuerzas, esperando que alguno de sus amigos la oyera y la salvara, o que Piyomon despertara y la librase de esta pesadilla.

​Sora: ¡Tai, Matt, Mimi, alguien ayúdeme, por favor! ¡Piyomon, despierta, te lo ruego!.

​Nanomon: Es inútil, niña. Nadie te escuchará, estamos en la parte más oculta de la pirámide. Ya date por vencida.

​Los ojos de Sora se llenaron de terror cuando Nanomon se acercó a ella y le colocó un extraño casco en la cabeza.



Nanomon, usando los cables que tenía en su cuerpo, se conectó al casco de Sora. Este activó un botón de su enorme computadora y, de repente, la máquina empezó a zumbar y a emitir humo, llenando la habitación de un olor metálico repugnante. Antes de que Sora pudiera decir o hacer algo, la computadora explotó. Todo se detuvo. Las luces del lugar se apagaron y la habitación se sumió en un silencio sepulcral. Sora abrió los ojos lentamente, mientras los grilletes que la mantenían cautiva se abrían.

​Sora (Nanomon): ¡Funcionó! Tengo el cuerpo de Sora.

​Nanomon empezó a caminar, observando todo el lugar. Lo primero que vio fue a Piyomon, que ya se encontraba libre: los grilletes que la mantenían atrapada también se habían abierto, solo que ella seguía dormida por el sedante que Nanomon le había puesto. Nanomon miró hacia su viejo cuerpo, el cual se encontraba totalmente chamuscado. Lo observó con tristeza; aunque ese cuerpo estaba muy dañado desde su pelea con Etemon, eso no quitaba el hecho de que fue su cuerpo por muchos años. Al menos no tendría que preocuparse por Sora; su personalidad había sido totalmente borrada, dejando únicamente sus recuerdos. Nanomon se acercó a su computadora, que estaba completamente destruida, tomó el Digivice y el emblema y, entonces, en los cristal rotos de la pantalla, Nanomon vio por primera vez su nuevo cuerpo.



La mirada de sus nuevos ojos llamó la atención de Nanomon. El ex-Digimon máquina se detuvo un momento para observar el cuerpo que ahora poseía. Normalmente solo estaría interesado en usar el cuerpo de Sora para deshacerse de Etemon, pero la textura suave de su piel, el latir de su corazón y los sonidos de la suave voz de Sora despertaron la curiosidad del Digimon máquina.

​Sora (Nanomon): Supongo que no estaría de más analizar mi nuevo cuerpo.

​Concebiéndolo como un paso necesario en su plan, Nanomon decidió analizar mejor su nuevo cuerpo para así poder usarlo de una manera adecuada. Nanomon se quitó su casco, sintiendo así el movimiento de su cabello pelirrojo. Pasó sus manos por su cabello, sintiendo lo suave que era; posteriormente bajó sus manos por su cuello y hombros hasta llegar a sus pechos. Estos eran pequeños pero firmes; sintió su peso y cómo rozaban contra la tela de su pequeño sujetador. Tocarlos provocó que Nanomon sintiese una sensación que nunca antes había tenido. El ex-Digimon máquina decidió que quería sentir más de esa nueva sensación, así que continuó tocando sus nuevos pechos, provocándole un creciente calor en su entrepierna y vientre, totalmente distinto a los sobrecalentamientos que solía sufrir como Digimon máquina.

​Sora (Nanomon): Tocar estas pequeñas esferas de carne se siente muy bien. Seguiré tocándolas para ver qué otro efecto tienen en mi nuevo cuerpo.

​El calor natural producido por la excitación de su nuevo cuerpo fue tanto que Nanomon pudo sentir cómo su corazón latía más fuerte. Confundido ante las sensaciones de su nuevo cuerpo, Nanomon se quitó su camiseta, dejando expuestos sus pechos. Con ambas manos apretando sus tetas, Nanomon se sentó en el suelo y llevó una de sus manos hasta su vientre, bajando lentamente hasta su pantalón; al meter la mano dentro pudo sentir su ropa interior empapada.

​Sora (Nanomon): ¡Aaahhh! Tocar ahí abajo se siente muy bien... No entiendo por qué Sora no lo hacía todo el tiempo. ¿Será porque estaba muy ocupada con el fútbol? ¡Aaahhh! ¿Cómo sé eso?.

​Sin que Nanomon se diera cuenta, poco a poco estaba obteniendo los recuerdos de Sora. Esto le permitió saber que la verdadera Sora nunca se había tocado ahí abajo. Al descubrirlo, Nanomon se rio, ya que él, teniendo solo unos minutos en el cuerpo de Sora, ya se encontraba de rodillas, manoseando su vagina, la cual dejó manchadas sus bragas. Nanomon introdujo su mano dentro de su ropa interior, sintiendo ese mismo líquido entre sus dedos. El ex-Digimon máquina comenzó a manosear sus labios vaginales mientras se estremecía con cada toque. Pequeños espasmos y quejidos se hicieron presentes ante el placer que se expandía por todo su cuerpo como electricidad. Nanomon pasó los siguientes minutos recostado, con los pantalones bajados y las bragas a medio quitar, mientras se complacía usando sus dedos, gimiendo fuertemente con la voz de Sora. Aumentó la velocidad de sus dedos hasta que, luego de unos minutos, Nanomon finalmente llegó al orgasmo, corriéndose de una manera violenta. Quedó con la entrepierna y los muslos empapados de sus jugos vaginales y un pequeño charco de ese líquido debajo de ella. ​Mientras Nanomon recuperaba el aliento, por fin se percató de los temblores que estaban ocurriendo en toda la pirámide.

​Sora (Nanomon): Parece que la batalla final ya ha comenzado. Ya me divertí lo suficiente con mi nuevo cuerpo; es hora de deshacerme de Etemon.

​Nanomon se puso su ropa, agarró el Digivice y el emblema y fue a despertar a Piyomon. Mientras caminaba hacia su nueva compañera Digimon, no pudo evitar sentirse feliz: podía ahora destruir a Etemon y, además, tenía un cuerpo que le permitía experimentar sensaciones que antes jamás habría creído posibles.




​Sora (Nanomon): Prepárate, Etemon. Estás a punto de ser destruido por la nueva y mejorada Sora.

Ahora un mensaje del patrocinador digo de thomas hacia ustedes :D 


(un mini aviso de siesta este no es el avatar de thomas es solo ilustrativo XD)

Hola! ¿Qué tal? Sean bienvenidos a mi primera historia larga. Como habrán notado, soy un gran fan del body swap y de Digimon. Este capítulo se basó en los episodios 19 y 20 de Digimon Adventure. En el siguiente capítulo veremos el destino de Mimi Tachikawa en este universo. Por favor, no duden en comentar; sus comentarios me dan ganas de continuar con esta historia. Con todo esto dicho, ¡nos vemos en el siguiente capítulo!.